Llevo exactamente dos semanas fuera de nuestra querida España, quería escribir esto antes de partir pero finalmente decidí hacerlo estando más relajado y no dejarme llevar por la ira y los nervios que generan una marcha; normalmente aconsejo a todo el mundo actuar en frío y no dejarse llevar por un mal pronto así que me he aplicado el cuento.
Llevo dos semanas en un bonito barrio de Edimburgo que se llama Leith Walk, pasé unos días de ocupa en el salón de un amigo y finalmente vine a parar a una pequeña habitación compartiendo piso con una pareja muy amable, chico español y chica húngara que me ayudan en todo. Me ha impresionado este sitio en muchos aspectos, el clima es frío y me encanta, el concepto de día bueno aquí es el nuestro de día regulero, por lo que una persona calurosa aquí respira el aire helado y sonríe inevitablemente; en este lugar hay gente de todos lados pero todos tienen una cosa en común, la amabilidad, amabilidad y empatía que tanto falta en nuestro país, la gente aquí es friendly en el mayor esplendor de la palabra, a donde vayas te reciben con una sonrisa y te ayudan en lo que puedan, aún estoy con algunos temas de papeleo pero en menos de dos semanas ya he encontrado trabajo como housekeeping, con contrato y unas condiciones que ya quisiéramos en España, después de años y años de mareo laboral, trabajos abusivos, ausencia de contrato, minijobs y búsqueda infinita de trabajo precario en vano llego aquí y en dos semanas tengo las mejores condiciones laborales de mi vida y en ningún momento me han hecho sentir inseguro ni con el idioma, ni me han dicho que el trabajo es temporal y cuando les parezca me quedo sin trabajo, ni ese tipo de cosas a las que estamos tan malacostumbrados, he hecho un training rodeado de gente profesional, respetuosa y cariñosa donde el objetivo es que aprenda sin frustrarme para que sea bueno en mi puesto y pueda tener una vida profesional normal.
No me importa tener un trabajo duro ni lejos de mi rama porque por fin me están tratando bien y por fin voy a poder ser independiente, en España no pude terminar mi carrera, por los precios desorbitados que una familia normal no se puede permitir y por la ausencia de empatía y psicología que tienen algunos de los profesionales de la educación de nuestras universidades, que por desgracia no les duele hacer sentir mal y poner obstáculos a sus alumnos en vez de orientarlos para ayudarles a encontrar su camino, acabé frustrado pese a estar en el último año de carrera y sabía que así no es como me tenía que sentir mientras estudiaba; he trabajado en muchos sitios y he intentado darlo todo pero siempre me he encontrado la misma respuesta, mientras era creativo de publicidad en un minijob sin contrato, después de dos años me dicen de un día para otro que les estoy haciendo perder dinero y me quedo sin nada, después de haber estado pendiente a la empresa día y noche, después de recibir llamadas a horas inapropiadas y en días de descanso, después de además de mi trabajo solucionarle constantemente problemas informáticos, hacerle encargos que otros no sabían, ponerme a limpiar cristales, transportar pantallas y quedarme noches diseñando con encargos urgentes de un día para otro. Estuve otros dos años en un parque de atracciones como fotógrafo, trabajaba en verano y festivos, pese a ir todo bien y tener apalabrado un tercer año, días antes de empezar me dicen que si tengo más de 25 años no me pueden volver a contratar porque con la reforma laborar tenían esas condiciones, y de la nada volvía a estar sin trabajo, volví a trabajar para otro parque de animales como fotógrafo y lo mismo, después de dos años, después de ir escalando puestos poco a poco y sin tener un sólo problema el último mes entra a trabajar un amigo del jefe y en el momento que ya me tocaba ser fijo, casualidades de la vida, entra en ese puesto el amigo del jefe, todos los compañeros mosqueados por lo que estaba ocurriendo y a mi me tocó decirles que no se preocuparan, que no era el trabajo de mi vida y que lo más probable es que me intentaría buscar otra cosa para no volver al verano siguiente; y así siempre, así ha sido la historia de mi vida y supuestamente soy uno de los afortunados que de alguna manera siempre ha conseguido tener algunos ingresos anuales y así hacer malabares durante el año, pero vaya, sin dejar de vivir con mis padres con treinta y pocos años.
Pero no, no es justo, no es justo para mi y no es justo para el que nunca ha encontrado un trabajo o un mísero enchufe, no es justo no cotizar, no es justo echar más horas para que lo que te diga tu jefe es que tu trabajo se hace en 5 minutos y no es justo que te digan que encontrarían fácilmente a otra persona que haga tu trabajo por menos, no es justo que te hagan sentir mal y en España somos experto en eso, somos expertos en el miedo y en frustrar a los demás y creo que no hace falta hablar de política porque sería para repetir todo lo que acabo de contar.
Por desgracia soy de los que hacen las cosas tarde, a marcharme me refiero, pero no me culpes por no querer renunciar a mi tierra, no me culpes por no querer separarme de mi perro, que después de diez años siendo uña y carne conmigo se ha quedado allí sin saber dónde estoy, y no me culpes por no querer distanciarme de mi familia y amigos, y siguiendo los mismos pasos que otros ya hicieron me he marchado dejando todo eso atrás, sólo espero conseguir traer a mi perro algún día si no se muere antes.
Pero perdéis, y eso lo sabemos muchos, perdéis a una persona seria, perdéis a una persona que no ha llegado tarde en su vida, perdéis a un amante de la gramática, una persona que escribe con el corazón y corrige con el alma, perdéis a un artista, a un compositor, un letrista, una persona que ha hecho del hip hop underground de Málaga una referencia a tener en cuenta, soy el que hizo Anacronía, Secuencias de un cineasta pesimista, La fragua de Vulcano, El oficio nocturno, Optimistyle, Contrat de confiance... soy el que no ha dejado de crear, de grabar, de telonear y de ayudar en la cultura urbana, perdéis a un fotógrafo que sabe interpretar las luces y las sombras, perdéis a una persona creativa 24/7, un anotador de ideas, una mente que no cesa; voy a seguir teniendo todos estos hobbies y seguiré desarrollándolos sin duda pero aún así me habéis perdido y no me ha importado malvivir hasta los 32 para intentar quedarme haciéndolos allí, no me ha importado estar siempre sin dinero, sin fiestas, sin apenas gastos, no me ha importado no poder ayudar económicamente en casa porque pensaba que algún día lo podría compensar todo y no me han importado otras tantas cosas hasta que he decidido dar el paso, cuántos deciden dar el paso¿? cuántos se marchan definitivamente ¿? a cuántos PERDÉIS de la forma en que me habéis perdido a mi ¿? cuántas cuestiones en el aire que nadie responde, cuando hemos tenido la oportunidad de dar un paso como país hemos preferido poner excusas y votar a los de siempre, los que me decían que por tradición familiar les convenía votar tradicionalmente espero que perderme y perder a otros tantos que formaban parte de sus vidas también sea algo que les conviene, no sé si España tiene solución y no me toca a mi buscarla, a mi me tocaba buscarme la vida y os juro que lo intenté, en vano pero lo intenté, pero yo no vengo de una familia influyente y no había un enchufe esperándome para solucionar mi papeleta, todas mis formas de intentarlo estaban en mi mano y como muchos hice lo que pude, aquí sin embargo todos tienen las mismas oportunidades, mañana madrugaré para ir en bus a trabajar y me esperan un supervisor griego, un manager español, una jefa rumana que me dice que le hable en español que quiere aprender y varios compañeros, una chica española, un chico chino y un par de chicas escocesas y todos tienen una cosa en común, la sonrisa.
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